Freitag, 12. Januar 2018

Visitas sin contravisitas

Recordando mis hábitos del pasado, me doy cuenta que toda mi vida siempre visité a personas que no estuvieron dispuestas a visitarme a mí.
Desde mis primeros años en la escuela iba a las casas de mis compañeros, pero ellos no venían a la mía.
Después, en la preparatoria, seguín visitando a dos o tres compañeros hasta que dejé de encontrarlos en sus casas. No sé si no estaban en sus casas o si no deseaban más mis visitas. Nunca les pregunté.
Ésto de los blogs fué algo parecido. Todas esas personas desconocidas escribiendo. Supongo que en sus años más jóvenes también iban a visitar a sus compañeros de la escuela, de la preparatoria, de la Universidad. Un día dejaron de encontrar a sus conocidos en sus casas. Supongo.
Hasta en los desencuentros, nuestro mundo se ha digitalizado. Por lo menos ahora ya no hay que caminar hasta las casas vacías de amigos. Ni montarse en la bicicleta e intentar encontrar a las personas en otros lugares.
Con las redes sociales pasa algo parecido. Allí están dos o tres locos escribiendo, pensando que los demás contestarán algo a sus ocurrencias. Y pasan los días y las semanas sin ver respuestas.

Freitag, 23. September 2016

Del otoño y los recuerdos

La llegada de los primeros vientos fríos siempre me pone a reflexionar sobre el pasado.

  • ¿Qué ha pasado en mi vida en los últimos 5 años?
  • ¿Qué ha pasado en mi vida en los últimos 10 años?
  • ¿Qué le ha pasado a mis conocidos de hace muchos años?
... pasado... pasado... siempre pensando en el pasado...

¿Será que es lo único que de veras podemos "asir"? Los deseos y sueños que no se realizaron, se pierden en el limbo de los sucesos no ocurridos. El futuro es un gran libro no escrito, abierto en una de sus páginas interiores. Entonces nos quedan las cosas que si sucedieron.

Todo eso lo tengo claro, pero ¿porqué se "activan" los recuerdos cuando empieza a hacer frío?

Dienstag, 17. März 2015

Prueba desde el celular

Parece que si se puede escribir desde aquí. ¿Será cierto?

Dienstag, 16. Dezember 2014

Azuela y sus lecciones de vida

Hace unos años, cuando estaba yo en la escuela secundaria, el maestro de Español (apodado "el lobo") nos pidio leer la novela "Los de abajo" de Mariano Azuela. ¡En 2016 ya van a ser cien años de su publicación!
Casi al final de la novela hay una escena que se quedó muy grabada en mi cabecita de adolescente. Y es que Demetrio Macías quiere seguir peleando en la revolución. Y su esposa quiere que él ya se quede en su casa en paz a cuidar de ella y de su hijo de dos años, a quien Demetrio ni siquiera conoce.
—¡Demetrio, por Dios!... ¡Ya no te vayas!... ¡El corazón me avisa que ahora te va a suceder algo!... Y se deja sacudir de nuevo por el llanto.
El niño, asustado, llora a gritos, y ella tiene que refrenar su tremenda pena para contentarlo.
La lluvia va cesando; una golondrina de plateado vientre y alas angulosas cruza oblicuamente los hilos de cristal, de repente iluminados por el sol vespertino.
—¿Por qué pelean ya, Demetrio?
Demetrio, las cejas muy juntas, toma distraído una piedrecita y la arroja al fondo del cañón. Se mantiene pensativo viendo el desfiladero, y dice:
—Mira esa piedra cómo ya no se para...

Así hay gente en éste mundo de la cual se puede también se puede decir "mira esa gente cómo ya no se para..."

Mittwoch, 15. Oktober 2014

A mitad de octubre

La mitad del mes marca, al mismo tiempo, el término de las primeras dos semanas y el comienzo de las últimas dos semanas del mes.

Así se puede decir, partiendo de la misma referencia en éste espacio-tiempo que nos toca cohabitar,

  • que "apenas" han transcurrido dos semanas del mes, y la bebé de Andrés ya nació y Paulo ha crecido otra vez unos milímetros, y
  • que "nada más" quedan dos semanas para completar la fase del proyecto pendiente y para los preparativos del festejo del día de muertos.
Allí parado a la mitad del mes, como quien tiene en la mano un vaso de agua "medio lleno" que al mismo tiempo está "medio vacío".

Por otro lado, 15 o 16 días eran para los mayas casi un mes completo, pues los suyos tenían 20 días. Igual han de haber dicho los mayas en su tiempo "apenas" ha pasado un mes desde... y "nada más" nos queda un mes, para...

Así seguimos persiguiendo el tiempo y somos, al mismo tiempo, perseguidos por él.

Freitag, 29. August 2014

El vagón del tren como un mundo pequeño

Cuando todos los días se toma el tren más o menos a la misma hora, media hora más temprano o media hora más tarde, uno se da cuenta de que un 75 u 80 % de los viajeros son los mismos de siempre: los dos estudiantes que van contándose películas, el chino que se va comiendo un bolillo con salmón ahumado, el señor de las oficinas del edificio de enfrente que siempre se sienta en el mismo asiento del mismo vagón.
En cierta manera es como un mundo pequeño de gente que convive medio ingorándose y ocupándose de sus propios asuntos: el face o el whats en el teléfono, un libro, la contemplación del paisaje a lo lejos.
Un vagón de tren que se habita como las casas de los vecinos en la colonia donde vives. Todo eso, pero sobre ruedas.

Dienstag, 27. November 2012

Mujeres de Sinaloa

Cuando vivía en Culiacán, para ser más exactos en el año de 1999, Miguel y Miguel fueron a tocar al Foro Tecate.
Yo vivía allí cerquita en la calle de Rep. de Costa Rica, por el lado de Enrique Cabrera, así que pude escuchar el concierto completo desda la comodidad de mi sala.
Tocaron muchas horas. Repitieron unas canciones dos o tres veces. Así como la vez que escuché también a los Tigres del Norte en la Colonia Aviación en SLP unos años antes, también desde la comodidad de mi sala, pero esa es otra historia.

Me gustó tanto la música de los Migueles (José Miguel Montoya y Miguel Angel Angúlo) que después del concierto compré un cassette de ellos.
Ese cassette lo traje luego siempre en la camioneta que mi madre me prestaba para salir a dar la vuelta. También lo escuchaba yo muy seguido en mi casa, en una grabadora sony que le compré ya no me acuerdo si a Daniel mi hermano o a Román Márquez un día que andaban muy necesitados de unos pesos.

Entre otras, una de las canciones que me gustan más es la de "por una mujer bonita":
Youtube: Por una mujer bonita

Hoy, cuando leí la noticia de Miss Sinaloa (la señorita Sinaloa) que se anduvo balaceando con los soldados, me acordé otra vez de esta canción.

Aquí cabe contar que la niña ésta era del rumbo de Guamuchil, la mataron en Mocorito. De allí mismo de ese rumbo son Miguel y Miguel: de Angostura. Al este de Guamuchil está Mocorito, al suoeste está Angostura.
Entre Angostura y Culiacán hay sólo 131 km.

No han pasado muchos años desde que Miguel y Miguel le cantaban canciones como éstas a las mujeres de Sinaloa.
Ahora las hijas o las nietas de esas mujeres son capaces de armarse con cuernos de chivo y disparar contra soldados.

Como diría un culichi: pues qué pasó en Sinaloa, pues? Ahora las mujeres también quieren ser chacas, o que pués? De una, ya no las reconozco.